
"Si no hay lucha, no hay progreso," fueron las palabras de Fredrick Douglas. ¿Qué hay que hacer para ser un atleta? Hay una diferencia entre una persona que juega un deporte y a un atleta que es dedicado. El corazón de un atleta asombra.
Para ser un atleta uno debe que ser físicamente y mentalmente fuerte. Cuándo usted tiene un juego duro, y quizá lo pierde no puede mostrar una actitud. Usted tiene que ser mentalmente fuerte y sacudirlo. Físicamente usted tiene que estar fuerte y en forma. Si el equipo o el entrenador te necesitan para jugar un juego sin una interrupción, y tu no estas físicamente en forma, usted no es un atleta verdadero.
La resistencia de un atleta es increíble. Usted tiene que estar totalmente en el deporte. Cada oportunidad que un atleta consigue para trabajar en su juego que ellos lo hacen." Cada vez que yo estoy en el gimnasio, y pienso en mi futuro, baloncesto colegial. Quiero esforzarme por alcanzar ese objetivo, y trabajo duro". Estas fueron las palabras de un atleta verdadero, Krista Wagstrom. La ética del trabajo de una persona que juega el deporte es normal, pero la ética del trabajo de un atleta es constante, ellos siempre dan su mejor esfuerzo.
"Si no hay dolor, no hay ganancia". ¿Tiene usted el corazón, la resistencia, la parte mental y física que necesita para ser un atleta? Si usted quiere jugar un deporte, está bien, pero para ser un atleta es un desafío grande.
Obstáculos para perder el corazón de un corredor: “No Leer la escritura” Romanos 15:4
4 De hecho, todo lo que se escribió en el pasado se escribió para enseñarnos, a fin de que, alentados por las Escrituras, perseveremos en mantener nuestra esperanza.
Muchas veces lo que impide aun corredor es no ver el camino delante de el. Es como un ciego buscando a donde caminar. Para nosotros, Dios nos ha dado un mapa para guiarnos en nuestro viaje. En Romanos 15:4 la escritura nos dice que “todo lo que se escribió en el pasado se escribió para enseñarnos, a fin de que, alentados por las Escrituras, perseveremos en mantener nuestra esperanza.” Entonces, no hay excusas cuando nos perdiéremos del camino del Señor. Los cosas que estamos experimentando en nuestras vidas han sido caminadas por muchas personas antes de nosotros. Es nuestra tarea de escudriñar la palabra par ver como triunfar como los testigos del pasado.
Lea lo como:
- un mapa para navegar nuestra vida
- una historia de los victoriosos en la batalla
- una lectura en como vivir con éxito
- una promesa para esperar
- un retrato del gran plan de Dios.
Para aprender la importancia de saber el nuevo testamento piénsalo así:
Lo que pasó, lo que es, y lo que vendrá.
Lo que paso es la historia de Jesús, su vida y sus hechos, hay cuatro libros: “Mateo, Marcos, Lucas y Juan, y el libro de los hechos de los apóstoles.”
Lo que es son las cartas a las iglesias, que no son las iglesias antiguas del otro país. Son la información instructiva para la iglesia hoy en día. Es doctrina para nosotros hoy en día. Pablo escribió a siete iglesias, “Corintios, Romanos, Galatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, y Tesalonicenses.” Dos Pastores “Timoteo y Tito”, y un hombre de negocio “Filemón”. Hay otros Apóstoles que escribieron también: “Hebreos, Santiago, Pedro Juan y Judas.” El último es el único que es para el futuro. No es historia porque son cosas que no ha pasado. Se llama “Apocalipsis”. Entonces, El Señor nos ha dado veinte siete libros para enseñarnos lo que paso, lo que es, y lo que vendrá.
Cada libro tiene su propósito, Los evangelios, para enseñar la historia de Cristo y hechos, la historia de su iglesia. Las cartas, para enseñar y capacitar su iglesia y Apocalipsis para prepara su iglesia para el futuro.
Es la responsabilidad de cada Cristiano de leer y entender la palabra y aplicarlo par sabiduría. 1 Timoteo 3:16 dice: “2 Timoteo 3:16 “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia,” Si tu eres padre, es el libro para enseñarle como ser padre con éxito. Si tú eres un maestro, provee las enseñanzas para educar a nuestros hijos. Si tú eres pastor, es el manual para dar alimento a las ovejas.
Obstáculos para perder el corazón de un corredor: No Orar Juntos Como pareja y familia.
La oración es el pálpito del corazón de Dios. Tenemos acceso directamente al Padre cuando clamamos al Señor. La oración es el arma más fuerte que tenemos en nuestro arsenal espiritual contra el enemigo de nuestras almas. Pero la realidad es el arma menos usada contra los ataques contra nuestra familia y unidad. Usualmente pensamos que podemos orar aparte. Pero la realidad el cimiento entre dos vidas es la oración juntos. Mira este versículo en Mateo 18:19: “Además les digo que si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo.” Los problemas en la familia mas grandes son la falta de comunicación. Cuando no hay tiempo de comunicación, los valores de la familia no se estan comunicado y mucha confusión puede entrar en la situación. Cada relación debe tener metas. Y las metas nunca seran cumplidas cuando no hay claramente un compromiso mutuo entre la familia. Cuando tomas la mano de tu marido, y tus hijos, inclina tu rostro delante de el Señor, la organización de la familia esta en su lugar. El Padre celestial, el Papa y esposo, luego la mama y sus hijos, todos están en directo acceso para recibir del Señor. El Señor no puede bendecir desorden. El Señor no puede contestar peticiones conflictos. El Señor no se puede mover cuando no hay reglas para guardar la bendición que El deposita en nuestro hogar. También, el Señor no puede bendicir cuando hay pecado, pleitos y maldiciones. Oye este versículo: 1 Pedro 3:7 “De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal, tratando cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada, y ambos son herederos del grato don de la vida. Así nada estorbará las oraciones de ustedes. Si no es tu practica normal de tener tiempo de oración juntos vas a encontrar problemas económicos, rebeldía, y desarmonia en el matrimonio. No hay otro remedio, el único es para ver el poder de la oración vivo y eficaz en tu matrimonio.
Obstáculos para perder el corazón de un corredor: Compartir finanzas
Una marca del creyente es de ser un donador. Alguien que comparte y apoya su iglesia local. Somos un equipo y nuestra victoria depende en la obediencia a cada miembro del cuerpo del Señor. El Señor ve el corazón de un dador. La realidad es que gastamos nuestro dinero en donde queremos gastar lo. Lo más importante en nuestra vida recibe la mayor cantidad de dinero. Mateo 6:21 dice: “Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.” Si tu prioridad no es de honrad al Señor con tu dinero vas a honrad y servir a si mismo. Si este es el caso, no puede llegar a la madurez. La madurez es cuando una persona esta libre del amor del dinero. Hebreos 13:5: “5 Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: ‘Nunca te dejaré; jamás te abandonaré’” El corazón del creyente esta fijo en lo que el Señor proveyó para nosotros. Cuando uno se enfoca en la ganancia, es cuando su vida empieza deshacer. 1 Timoteo 6:10 dice: “Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.” El estado del creyente sobre el dinero es uno de “mayordomía”. Un creyente de madurez entiende que lo que tengo es lo que yo guardo para el uso del Señor y su reino. Parte de mi mayor dormía es proveer por mi familia, otro es para proveer para la familia de Dios, y también, hay que guardar para el futuro. No es fácil, pero cuando uno pone al Señor primero en el plan de negociar tus financias, todo lo demás ya es santo. Y cuando piensas que todo tu dinero pertenece al Señor, y todo es santo, su perspectiva cambia. Uno puede compartir y apoya la iglesia cuando uno toma esa responsabilidad. Si uno no toma su responsabilidad, uno no es maduro. Y para su bien, hay que entender a como compartir. 1 Corintios 16: 1-3 dice: “En cuanto a la colecta para los creyentes, sigan las instrucciones que di a las iglesias de Galicia. El primer día de la semana, cada uno de ustedes aparte y guarde algún dinero conforme a sus ingresos, para que no se tengan que hacer colectas cuando yo vaya. Luego, cuando llegue, daré cartas de presentación a los que ustedes hayan aprobado y los enviaré a Jerusalén con los donativos que hayan recogido.” El apóstol Pablo nos mando a preparar para dar, y ser listo para compartir. Es una marca que dice, “si soy miembro, soy responsable, yo amo al Señor, y su Iglesia.” En el antiguo testamento, el pueblo de Israel edificó su propio templo. Al tomar esa responsabilidad todos se envoluncraron en el proyecto: Nehemias 10: 37: “Convinimos en llevar a los almacenes del templo de nuestro Dios las primicias de nuestra molienda, de nuestras ofrendas, del fruto de nuestros árboles, de nuestro vino nuevo y de nuestro aceite, para los sacerdotes que ministran en el templo de nuestro Dios. Convinimos también en dar la décima parte de nuestras cosechas a los levitas, pues son ellos quienes recolectan todo esto en los pueblos donde trabajamos.” Dios quiere que cada miembro trabaje juntos para edificar su pueblo. Y dar diez porciento es un buen empiezo al honrar al Señor. Esto es cuando uno puede sentir que si soy parte de los que están trabajando por el Señor.
Conclusión:
Cuando uno empieza a correr, los obstáculos van a venir y luego mas rápido. Cuando uno esta caminando parece que no hay obstáculos. Parece que todo esta tranquilo y fácil, pero la realidad es que cuando uno dice, “yo quiero correr”, es cuando empieza el entrenamiento. Los que quieren correr van han ver muchos mas obstáculos. Mucho mas cosas para impedir y parar su entrenamiento. Hermanos, esto es bueno. Uno no puede quedar en primera base por toda su vida. Cuando tú empiezas a correr vas a pasar muchas personas que han estado en el Señor por muchos anos. No todos los que están en la familia de Dios están corriendo. Por eso, el Señor nos dice que no miremos a los que están a nuestro lado, nuestra meta es el Señor. Dice Filipenses 3:14 “sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús”. Y también cuando Pedro estaba bien preocupado por su compañero Juan, pero Cristo dijo que el no debe de ver aquellos acreedor, sino obedecer la palabra del Señor. Juan 21:21 Al verlo, Pedro preguntó: —Señor, ¿y éste, qué? —Si quiero que él permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué? Tú sígueme. Parte de nuestro llamado es de seguir al Señor y no a sus ovejas. Hermanos es tiempo de tomar tu parte, de ser obediente y de crecer has el tamaño que Dios quiere de nosotros. Es tiempo de tomar el riesgo de correr y no volver atrás. Es tiempo de ser obedientes y no mira atrás, solo al levantado, el autor de nuestra fe. Hebreos 12:1-3 dice: “Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo”. Dios habla claramente lo que El quiere de nosotros, ahora es tiempo de hacer esa decisión para el Señor. De correr sin cadenas, pena y vergüenza has el premio que El es para nosotros. Hermanos, les exhorto que estas cualidades sean en ustedes y que sea tu meta personal para cumplirlos para su gloria.


